Huérfanos de Héroes

Supongo que Bunbury es el claro ejemplo de haber conseguido hacer lo que realmente le apasiona por encima de cualquier otra cosa. Por encima de nostalgias, de rentabilidades, de públicos y de apuestas seguras, Bunbury es fiel a sus principios, a sus musas, a su evolución, a su inspiración, a su interior, a su nuevo público y a su corazón.

Y ante esto, al público de Héroes del Silencio y a su anterior banda solo le queda la comprensión, la resignación y, tal vez, aquel rayo de esperanza relampagueando de Triana basado únicamente en el clamor de muchos y en la fe de que algún día puedan regalarnos un último concierto. Es difícil aceptar que aquella banda que formó parte de tu vida con su inconfundible sonido se haya disuelto para siempre. ¿Habríamos perdido o habríamos ganado si Mick Jagger hubiera abandonado a los Rolling Stones para emprender su propia carrera en solitario, cambiando a un estilo que, desde el respeto y la admiración, ya no tuviera nada que ver con aquel sonido?

En mi caso, y desde el más profundo respeto y admiración al incuestionable Bunbury, me siento huérfano de aquel sonido inconfundible de Valdivia, Cardiel y Andreu que daban paso a la voz infinita de Bunbury. Si a todo eso le añades los recuerdos del tiempo pasado y unas letras a las cuales diste tu propio significado, la única comparación que se me ocurre es como si te preparas un buen gin tonic con la mejor ginebra (Bunbury), la mejor tónica (Valdivia), el mejor limón (Cardiel) y un hielo especial en la cantidad precisa, dando vueltas con la baqueta de Andreu en una copa de balón. Si no los mezclas y te echan los mismos ingredientes pero por separado, aunque sea en idénticas copas de balón, estará muy bien, serán sin duda los mejores ingredientes, pero aquello será otra cosa. Y, a lo mejor, los sibaritas puristas de la ginebra me dirán que no tengo ni idea, pero es mi opinión y, sobre gustos y estilos, no hay nada escrito. De cualquier manera, si tuviera que puntuar el concierto de Bunbury del 1 al 10, sin dudarlo le daría un 10. Lo que pasa es que al concierto de Héroes en 2007 le di un 12 sobre 10… lo típico de estar entre dos tierras, y es que es tan fácil abrir tanto la boca para opinar que…

 

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