EL GOBIERNO DE ZARAGOZA DA LUZ VERDE A LA ADQUISICIÓN DE 68 AUTOBUSES ELÉCTRICOS Y A LAS OBRAS NECESARIAS EN LAS COCHERAS PARA LA PREVISTA RENOVACIÓN DE LA FLOTA

El Gobierno de Zaragoza, en su reunión de hoy, ha dado luz verde a la que será la mayor inversión en movilidad urbana en la ciudad en los últimos diez años, que supondrá el inicio de la electrificación de la flota de autobuses urbanos de Zaragoza con el objetivo de acercarse al objetivo de que Zaragoza sea una ciudad climáticamente neutra en el año 2030.

Por un lado, se ha aprobado el contrato marco entre Avanza y Endesa para llevar a cabo las obras necesarias para dicha electrificación de las cocheras, lo que supone la construcción de una línea eléctrica entre la subestación de Torre Olivera y el acceso a las mismas, así como la instalación de cargadores y el resto de sistemas necesarios para posibilitar la recarga de los autobuses. Este proyecto supondrá una inversión de 8.156.456 euros euros, por debajo del máximo estimado inicialmente, de 10.477.895 euros

Por otro, el Gobierno ha dado luz verde a la propuesta realizada por Avanza y supervisada por el Consistorio para la adquisición de 68 autobuses eléctricos, 51 de ellos de 12 metros y, el resto, 17, de 18 metros (articulados) del modelo IE Tram a la empresa Irizar, por valor de 39.754.466 euros, una cifra inferior a la máxima estimada, 46.002.000 euros.

La consejera de Servicios Públicos y Movilidad, Natalia Chueca, ha recordado “la importancia trascendental que esta decisión tendrá para el futuro de la movilidad y de la sostenibilidad en Zaragoza. Será -ha dicho- el más importante proyecto de España, sólo precedido por Madrid, por su dimensión y por la velocidad de transformación de la flota“.

Chueca ha destacado el importante esfuerzo de negociación realizado a lo largo de las últimas semanas entre el Ayuntamiento, Avanza y Endesa, de manera que “el coste final de los trabajos de electrificación de las cocheras y de la adquisición de los autobuses será unos 8 millones menos de los previstos inicialmente“. Esta negociación se ha llevado a cabo, además, “en un contexto complicado, en el que hay un incremento global de precio de algunas materias primas esenciales, así como problemas de suministros y logística que están afectando a casi todas las actividades industriales“.

Por este motivo, la consejera ha querido “hacer un agradecimiento expreso a todas las partes, que han puesto todo su esfuerzo en sacar adelante este proyecto que consolida, además, la decisión del Gobierno de Zaragoza de iniciar una nueva era en la red de autobús urbano de la ciudad hacia un modelo de cero emisiones“.

 

AUTOBUSES DE ÚLTIMA GENERACIÓN

Esta decisión del modelo de autobús ha sido tomada después de realizar un estudio comparativo de 8 modelos distintos de otras tantas marcas, tanto en su modalidad de 12 como de 18 metros. En este estudio se han tenido en cuenta estos criterios: plazo de entrega, calidad de la carrocería, diseño de la carrocería, autobastidor, equipamiento, motorización eléctrica, consumo, impacto ambiental, servicio técnico y comercial, plazo de garantía, homogeneidad de la flota y capacidad de batería embarcada.

Una vez realizado el análisis por la empresa Avanza, y supervisado por los servicios técnicos municipales, se ha llegado a la conclusión de que el modelo más adecuado es el ya citado IE Tram de Irizar. La concesionaria debe asumir el coste de adquisición en un primer momento, que posteriormente será abonado por el Ayuntamiento de Zaragoza en concepto de ajustes de inversión, según se establece en el contrato de concesión.

Actualmente la ciudad dispone de 4 buses de estas características (“cero emisiones”) y de 111 unidades híbridas. El pasado mes de mayo, el Gobierno dio instrucciones a la empresa concesionaria, AVANZA, para que a partir de ese momento todos los vehículos pendientes de renovación sean progresivamente sustituidos por buses eléctricos.
A largo plazo, esta incorporación supondrá un ahorro económico. Aunque los autobuses eléctricos tienen un precio inicial más alto que uno híbrido, su coste de operación es menor, ya que tienen un menor consumo de energía neta. Además, su mantenimiento es más sencillo. Se trata, además, de vehículos más cómodos y silenciosos.

Pero el aspecto más destacado es el de su sostenibilidad en el medio urbano, debido al drástico ahorro en la emisión de gases contaminantes. Sustituir cada autobús diésel por otro eléctrico supone un ahorro de 1.700 toneladas de CO2 emitidas a lo largo de su vida útil. Se calcula que, cuando toda la flota esté sustituida por vehículos eléctricos, Zaragoza ahorrará más de 621.000 toneladas de emisiones de CO2.

La incorporación, el pasado año, de 4 autobuses eléctricos a la red de autobuses urbanos de Zaragoza sirvió como “test definitivo” para confirmar la viabilidad de esta tecnología en nuestra ciudad, teniendo en cuenta además las mejoras previstas en los próximos años en cuanto a la capacidad de las baterías y su velocidad de carga. Durante varias semanas, un autobús de Irizar ha estado también realizando test en Zaragoza para confirmar los datos disponibles.

ADAPTACIÓN EN LAS COCHERAS DE AVANZA

Para llevar a cabo esta “revolución eléctrica” en la red de bus urbano será necesario realizar importantes trabajos previos de adaptación en las cocheras municipales. En este sentido, el Gobierno ha aprobado, también hoy, el acuerdo marco entre la concesionaria Avanza y la compañía eléctrica Endesa para llevar a cabo las obras que permitan disponer de suficiente capacidad de carga conforme empiecen a incorporarse masivamente los nuevos buses eléctricos a la flota.

En los últimos tres meses se ha trabajado en el diseño de la conexión con la subestación eléctrica transformadora (SET) de Torre Olivera, de Endesa Distribución, desde donde se llevará una línea de alta tensión. A su vez, será necesario instalar una red interior de distribución en media tensión y sus correspondientes transformadores para los cargadores individuales.

Una característica muy importante del sistema de carga elegido por el Consistorio es la carga por pantógrafos invertidos. Cada uno de ellos alimentará a un autobús individualmente. El pantógrafo está montado en una estructura fija en cocheras y cada autobús alojará las pletinas de conexión en su techo. Este sistema tiene considerables ventajas, tanto en su mantenimiento como su comodidad, entre otras.

Por ahora ya está prevista la instalación de 75 cargadores, 37 de ellos para los buses de 12 metros y 38 de mayor potencia que podrán ser usados, también por los de 18 metros (cuya batería tiene mayor capacidad al mover más peso). Además, se dispondrá de un cargador adicional semirrápido de 300 kW para poder cubrir situaciones imprevistas.

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